Abriendo puertas con la primera impresión

Abriendo puertas con la primera impresión

Es posible que, en ciertos momentos o con ciertas personas, corramos con la suerte de que no sean los primeros 7 segundos* los que cuenten y determinen nuestra imagen en la mente de otras personas. Sin embargo, siempre nos traerá mejores resultados el cuidar la mayor cantidad de detalles para que esa primera impresión que demos, sea positiva, pues ella puede ser la puerta a nuevas oportunidades.

 

El ámbito que más solemos cuidar, es el laboral, por lo que vamos a revisar algunos puntos que nos pueden ayudar a dar una buena impresión y a conseguir nuestros objetivos.

 

Empecemos por la vestimenta. En la mayoría de los casos, el código de vestimenta que debemos atender es el ejecutivo-formal, sin embargo, es necesario tomar en cuenta la hora del día, el lugar, el clima y la formalidad de la empresa o el tipo de negocio. Con base en esto, los hombres podrán elegir entre un traje (más formalidad) o un pantalón de vestir con un saco que le combine (menos formal). Entre más liso y oscuro, más formal es el traje; un azul marino o gris oscuro no te debe faltar en tu guardarropa, porque son los más combinables. El uso de la corbata también dependerá del grado de formalidad, pero si se requiere de ella, es necesario también usar unos zapatos formales con agujeta. Para el caso de las mujeres, dependiendo de la formalidad, puede ser un traje sastre (ya sea falda o pantalón), un vestido liso o -para menor formalidad- un pantalón de vestir o una falda con una camisa o blusa. Para proyectar mayor seriedad, las mujeres debemos cuidar el largo de la falda o vestido: siempre a la altura de la rodilla; además hay que evitar las transparencias y escotes pronunciados. Se recomienda que la altura del tacón sea de entre cuatro y ocho centímetros; accesorios pequeños y maquillaje discreto. Tanto para hombres como para mujeres, las prendas deben estar planchadas y limpias, pero también habrá que cuidar la limpieza personal, el aliento y que el cabello esté peinado.

 

Una buena presencia también se logra con una postura erguida, estemos de pie y sentados. Frente a una mesa o escritorio, no hay que recargar los codos y habrá que colocar las manos sobre ella para mostrarte confiable. El hacer contacto visual (sin mantener la mirada todo el tiempo fija), te ayuda a mostrar interés y a ganar credibilidad. Haz un saludo amable, sonríe y extiende la mano a la hora en que te presentas. El saludo de mano es breve y firme; no te acerques a dar un beso o abrazo si la otra persona no lo hace (sobre todo si eres hombre y estás saludando a una mujer). La sonrisa es un excelente aliado, pues te ayuda siempre a generar confianza, mostrarte amable, romper el hielo y a sentirte más seguro. Cuida mucho tu puntualidad y toma precauciones de tránsito y lugar de estacionamiento.

 

Al hacer la cita, si es por teléfono, muéstrate amable y respetuoso. Si es por correo u otro medio escrito, deberás no solamente ser amable, sino también cuidar tu forma de expresarte, tu ortografía y ser muy breve y conciso. La mayoría de las personas no cuida la sintaxis y la puntuación en sus mensajes. ¡Marca la diferencia y optimiza tu imagen! No olvides saludar antes de empezar a escribir y hacer una despedida corta al final.

 

Antes de llegar a la cita, dedica a pensar un tiempo en aquello que quieres lograr en esa reunión para que tengas muy claro tu objetivo y si es necesario, haz una lista de los puntos que no debes olvidar mencionar y llévala contigo. Así te sentirás más seguro y te será mucho más fácil manejar la entrevista o plática. Por favor, pon tu teléfono celular en silencio y guárdalo en algún lugar que no distraiga tu atención, pues no es agradable platicar con alguien que constantemente está atento al teléfono. Recuerda que en ese momento, lo más importante es atender a la(s) persona(s) con quien(es) te encuentras reunido.

 

Abre puertas con tu primera impresión y no permitas que se te cierren por algún detalle que pudiste haber cuidado.

 

* Según Carole Jackson, asesora de imagen y creadora de la teoría “Color me beautiful” (primera teoría de Colorimetría Personal, creada en los años 70, y que ha servido como base para realizar estudios de color en la asesoría de imagen personal), este es el tiempo que le toma al cerebro construir una primera impresión. Tiempo en el que, personas que no te conocen son capaces de tomar una decisión para decidir si quieren o no trabajar contigo, si eres o no confiable o amigable.

Karla Ochoa Apreza
Apasionada por la imagen personal y el color. Chilanga feliz con un toque de guerrerense en el corazón. La vida está en blanco y negro; de nosotros depende darle color.

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