El momento en el que la primera impresión es la que cuenta

El momento en el que la primera impresión es la que cuenta

Cuenta lentamente hasta siete. Este es el tiempo que le toma al cerebro construir la primera impresión. En esos siete segundos, personas que no te conocen son capaces de tomar una decisión que podría impactar positiva o negativamente el resto de tu vida; estas personas pueden llegar a decidir si quieren trabajar contigo, si eres confiable, accesible, amigable o todo lo contrario. Esto es lo que dice Carole Jackson, asesora de imagen y creadora de la teoría “Color me beautiful” (primera teoría de Colorimetría Personal, creada en los años 70, y que ha servido como base para realizar estudios de color en la asesoría de imagen personal), en su libro así titulado.

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Anteriormente, se pensaba que las únicas personas que debían preocuparse por cuidar su apariencia e imagen personal eran las figuras públicas, es decir, políticos, artistas, deportistas y uno que otro reconocido empresario. Actualmente, los medios digitales nos han convertido –tal vez sin darnos cuenta– en personajes públicos a todos. Nos pueden conocer a través de las redes sociales que utilizamos y el uso que le damos a cada una de ellas; por cada una de las publicaciones que hacemos y también por nuestra red de contactos

Hay quienes afirman que la primera impresión es la que cuenta, hay quienes dicen que es falso. Sin apoyar una u otra, me atrevo a afirmar que para conocer realmente a una persona, se requiere tiempo. El tiempo nos da la oportunidad de tener un trato con ella, de platicar, escuchar sus puntos de vista, su forma de pensar y también nos permite observar su comportamiento, su relación con otras personas y el trato que les da. Así es como se va conociendo a la gente y se va construyendo una imagen cada vez más “real” de ella. Sin embargo, muchas veces no se tiene la oportunidad de contar con el factor tiempo y hay quienes a partir de una primera impresión, cierran definitivamente la puerta a un acercamiento. Es entonces cuando esa primera impresión cobra importancia y sobre todo cuando se trata de cuestiones laborales. Puede ser que en esos siete segundos, el contratante defina el rumbo de la entrevista para aceptar o rechazar a alguien.

 

Esta primera impresión se crea a partir de todo lo que perciben los sentidos del receptor: la vestimenta, el maquillaje (en el caso de las mujeres), el peinado, los accesorios, el aroma, la limpieza, el lenguaje corporal, incluidos los gestos, la posición de la cara, la mirada, la forma de caminar, de pararse o de estar sentado, la voz y hasta las palabras que se lleguen a mencionar. En caso de que previamente les hayas compartido tu usuario de alguna red social, deberás cuidar cada publicación que hagas, pues podrían darles una revisada para conocer un poco más sobre ti.

 

Está muy claro que no todo se determina por lo que se percibe en la primera impresión, pero sí es un elemento muy importante que toda persona inmersa en el ámbito laboral, debe considerar en un primer encuentro con posibles clientes, entrevistadores y personas de este entorno. En el caso de políticos y otros personajes, tienen una tarea mucho más difícil, pues al ser reconocidos en todos lados, están obligados a cuidar su apariencia personal, su forma de expresarse verbal y no verbalmente, pero actualmente, sobre todo su forma de relacionarse y de tratar a la gente. Pongamos, entonces un poco más de cuidado a esa primera impresión.

Karla Ochoa Apreza
Apasionada por la imagen personal y el color. Chilanga feliz con un toque de guerrerense en el corazón. La vida está en blanco y negro; de nosotros depende darle color.

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